Lucio Poves
Dejé de contar cuando se habían producido 150 disparos; dicen algunos que se llegó al doble y yo que me alegro porque, el afán y las ganas que en cada una de sus acciones cinegéticas ponen ‘Balta y su tropa’ merecen esa recompensa. Ya lo pude comprobar el año pasado con una exquisita organización en el Rincón de Azagala y ahora en Valdelayegua- solana y umbría a la vez- que resultó ser toda una señora cacería en finca abierta.
M&M Servicios Cinegéticos es una orgánica familiar que, cuando las cosas se tuercen, su capitán Balta es capaz de pedir perdón a los accionistas cazadores que una temporada más han confiado en él. Fue justo lo que hizo antes del sorteo- en el restaurante la Montería de Aliseda- por el ‘chanteo’ de una mancha dada en días anteriores.
Por eso Balta Marrodan, su socio Javier Morcillo y el resto de la orgánica, estuvieron día y noche vigilando en Valdelayegua para que no se produjera ninguna incursión de esos personajes que no deberían formar parte de la familia ‘montera’. La envidia es mala compañera de viaje y cuando se triunfa, a veces, te crecen envidiosos por todas partes. Más que de la caza es una consecuencia de la naturaleza humana.
Pero volviendo a las migas del restaurante la Montería- muy buenas y bien servidas por cierto- allí nos reunimos los cazadores y las rehalas que íbamos a adentrarnos en la umbría de Valdelayegua ; los de la solana- en perfecta sincronización- se reunieron en los Alisos, otro hotel restaurante de Aliseda en el que he tenido la oportunidad –en febrero pasado- de pasar una noche soñando lances ‘perdigoneros’ .
El sorteo se organizó por armadas y salgo en la primera -‘El Sopié’-. Y allá que vamos con el postor Joaquín quien, una vez llegados a la finca, nos acerca en un remolque hasta cada uno de nuestras posturas situadas en medio de un idílico alcornocal pintado del color del otoño: nubes con tímidas ráfagas de sol que invitaban a cazar.
La carretera detrás y por delante un morro de monte apretado- rematado en canchos donde se sitúan los cazadores de la cuerda- que será escenario de la batalla de los perros con cochinos cervunos y muflones prestos a la huida cumpliendo cierres y traviesas.
Si algo me gusta de esta orgánica que capitanea ‘Balta’ es que él mismo guía a las rehalas y lo podemos escuchar indicando estrategias a los perreros y colaboradores. Buen trabajo y buen conocimiento del terreno para que, al final, se cumplan los propósitos.
Y en Valdelayegua se cumplieron con creces; tanto en la umbría como en la solana – separadas por uno de esos valles tan característicos de la Sierra de San Pedro- no dejaron de escucharse ladras de perros resueltos y muchos, muchos tiros. Entre ellos los dos míos sobre un venado que luego sería abatido por el vecino. No siempre uno apunta donde quiere.
A pesar de mi personal desencanto por el lance fallido me vine contento, sabedor de que la orgánica no defraudó; que los perros cazaron como Dios manda y que la mancha se dio a conciencia. No se le puede pedir más a la vida en una finca- repito- abierta y a precios – al menos lo que yo pagué- asequible al bolsillo.
En el tapete final- con cincuenta posturas- : 26 venados, 14 cochinos, 5 muflones y 20 ciervas. Ciertamente un éxito.
Las patatas con costilla – servidas por el restaurante de los Alisos- muy buenas como el resto de las viandas en la junta montera a la que también se asomó la lluvia.
Un gran día, con emociones en todos los puestos, perfecta organización, seriedad, seguridad, muchos monteros jóvenes -junto a quienes ya peinamos canas-. Pero sobre todo, comprobando la tremenda ilusión y las ganas que les ponen ‘los balta’ – una manera de englobar a quienes hacen posible estas monterías tan familiares-.
La caza mayor está siendo el refugio de muchos cazadores porque la menor escasea y es de agradecer que se organicen este tipo de monterías en las que todo entra dentro de lo ‘razonable’ sin presumir de nada ni de nadie.
Y aqui os paso el link de la web; http://www.mymservicioscinegeticos.com/
